Lo has visto cientos de veces: ese pequeño botón en tu tablero con un icono de coche y flecha circular.

Probablemente lo hayas presionado durante una ola de calor o mientras estabas atrapado en el tráfico —con la esperanza de obtener un alivio instantáneo.

¿Pero lo estás usando correctamente?

Porque aquí está la verdad: El uso indebido del botón de recirculación puede empañar las ventanas, atrapar contaminantes e incluso hacer que el aire acondicionado sea menos efectivo.