El cartel que lo empezó todo
Un cartel sencillo, pero su mensaje era más fuerte de lo que sugería su tamaño.
El cartel se exhibió orgullosamente frente a la heladería y anunció:
Este restaurante es políticamente incorrecto. Les deseamos una Feliz Navidad, que Dios bendiga a Estados Unidos y ofrecemos helados gratis a los veteranos.
En un mundo donde la comunicación pública a menudo busca una neutralidad calculada, estas palabras destacaron. Algunos las interpretaron como una refrescante afirmación del patriotismo y la tradición; otros las percibieron como excluyentes y creyeron que transmitían un mensaje erróneo sobre quién era bienvenido.
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Apenas unas horas después de que se publicara una foto del letrero en redes sociales, esta se extendió rápidamente por todo el país. Miles de usuarios la compartieron, algunos elogiando a Dairy Queen por “defender sus valores”, mientras que otros acusaron al propietario de alienar a quienes no comparten las mismas creencias
Kevin Scheunemann, propietario: “Es una cuestión de respeto”.
Kevin Scheunemann, franquiciado de Dairy Queen, recibió inmediatamente una avalancha de solicitudes de entrevistas de medios locales y nacionales. Según él, el mensaje no pretendía provocar, sino expresar abiertamente sus valores.